Siéntense y ladren
SOCIEDAD

Siéntense y ladren

    Estamos viviendo un momento histórico. Poco a poco empezamos a enterarnos de lo se ha estado cociendo a nuestras espaldas; de repente aparecen nuevas caras, nuevas ideas. Como bien plateaba el periodista Javier Gallego en un artículo para eldiario.es, este puede ser «el año de nuestras vidas». El futuro no deja de ser incierto, pero al menos se presenta más apasionante después de muchos años en los que todo parecía estancado y adormecido.

 

    La crisis económica ha despertado de su largo letargo a gran parte de la sociedad, que en momentos de bonanza no consideraba que interesarse por la situación política del país fuera importante. Desde que todo empezó a derrumbarse ha ido creciendo exponencialmente la concienciación y la creencia de que son los ciudadanos quienes deben impulsar la regeneración. En este contexto, las tertulias políticas han pasado a ser una mercancía muy valiosa. La política está de moda y los grandes grupos mediáticos que controlan los principales medios audiovisuales de nuestro país lo saben mejor que nadie.

 

    Si antes la mayoría de los espectadores huían de cualquier espacio en el que se hablara de temas políticos o sociales, ahora los siguen devotamente. Reflejo de ello es la abultada presencia de este formato televisivo en la mayoría de cadenas y sus elevadas audiencias.

 

    El cambio puede interpretarse como positivo, aunque no estaría de más preocuparnos de lo que sucede en nuestro país independientemente de la situación económica en la que nos encontremos. El problema es que una gran parte de estas tertulias políticas que tan de moda están en las cadenas generalistas de nuestro país, subestiman la capacidad intelectual y la paciencia de los espectadores en más de una ocasión.

 

    En muchos de los debates se recurre a la simplificación y a la teatralización en la exposición de los temas. Los políticos invitados se disponen enfrentados desde el comienzo; por un lado los de «derechas» y por otro los de «izquierdas», y que comience la batalla. En sus puestos están preparados los analistas «estrella», esos que dicen ser periodistas, especialistas en despotricar sobre todo aquello que les plazca sin tener la menor idea. Tienen su banca reservada en varios programas en diferentes cadenas. Realmente parecen tener varios clones. Ellos dominan todos los ámbitos y son los amos de la verdad. No necesitan datos o pruebas que certifiquen lo que dicen y si son condenados por mentir podrán volver sin problemas.

 

    ¿Pero por qué son siempre los mismos? Sencillamente porque cumplen perfectamente su cometido: dar guerra. Ellos solitos consiguen que cientos de personas transcriban y comenten la última tontería que han dicho en las redes sociales y que la audiencia no decaiga. Los que piensen igual se regocijarán con sus comentarios y los que discrepen reafirmarán su confrontación. El espectáculo está asegurado. Los tiempos de intervención son breves y poco respetados, provocando sucesivos solapamientos de los que difícilmente llega a extraerse algo en claro.


        «Las cadenas generalistas de nuestro país, subestiman la capacidad intelectual y la paciencia de los espectadores».


    La escritora Elvira Lindo lo definió muy acertadamente como «la salvamización del debate político», ya que sus formas no difieren mucho de programas como Sálvame, solo que en lugar de hablar de la hija de la Pantoja, lo hacen del programa económico de Podemos. Los temas han cambiado, pero el fondo sigue siendo el mismo. Han exportado el modelo televisivo con el que han bombardeado e idiotizado a los espectadores durante muchos años y, por desgracia, parece que les sigue funcionando.

 

    Podemos se ha convertido en uno de los productos número uno en ventas de estos programas. Muchos como Mariano Rajoy han criticado a las televisiones privadas que le dan cobertura. Hay «algunas fuerzas que están contando con apoyos tan sorprendentes como inexplicables» declaró hace unas semanas el presidente del Gobierno. Sabemos que si fuera por Rajoy todas las cadenas seguirían el ejemplo de TVE y en el caso remoto y tardío de que se decidieran a realizar alguna entrevista al líder de la formación, estas se harían a cargo de periodistas como Sergio Martín. ¿Pero cómo van a dejar las televisiones privadas pasar el filón de Podemos? La entrevista de Ana Pastor a Pablo Iglesias en El Objetivo batió el record histórico de audiencia del programa. La Sexta Noche también registró su mejor dato de audiencia gracias al regreso de Pablo Iglesias a la tertulia política y su enfrentamiento a Eduardo Inda.

 

    Independientemente de que nos guste más o menos Podemos, me pareció bastante llamativa la participación del economista Juan Torres en uno de los debates de la Sexta Noche el pasado mes de diciembre durante la presentación del borrador del programa económico de la formación. De su intervención recupero estas palabras con el ánimo de reflexionar:

 

    «Yo creo que en España necesitamos un poco más de honestidad en todos los campos. Entiendo que haya un rifirrafe entre partidos políticos, pero lo que no se puede hacer en una hora como esta en televisión, con un documento que es público que se pongan en la pantalla frases como si fueran de ese documento y que no están en él, eso es confundir a los espectadores. Hay que tener más seriedad y lo digo desde todo el respeto».

 

    Cuando estos programas empezaron a hacerse populares tenía la esperanza de ver debates serios, con políticos dispuestos a escuchar y periodistas realmente preparados, pero tristemente vuelvo a llegar a la conclusión de que los que estamos al otro lado de la pantalla seguimos siendo tratados como mercancía más que como ciudadanos. ¿Qué nos puede aportar un debate en el que muchas de sus habituales voces están cargadas de cinismo, hipocresía e ignorancia?


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Pies de foto:


    [Imagen principal] Joaquín Aldaguer. Debate político en televisión (2014).

 

Referencias:

 

    El Objetivo. Juan Torres deja en evidencia la ignorancia de los tertulianos de La Sexta Noche, en Youtube. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=4biX0dsYIl0


    http://elpais.com/elpais/2014/09/05/opinion/1409933261_565946.html

 

    http://www.eldiario.es/politica/Aviso-navegantes-Rajoy-Podemos- inexplicables_0_334217339.html

 

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Lole Franco
Periodista. Ligeramente misántropa y nihilista. Adoro viajar y cambiar de perspectiva.
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